Ya no tengo tiempo, pudiera estar sonriendo frente a ella, pero son esas
dos en mi cabeza que me dicen; somos el trio perfecto.
La amo y la extraño
tanto que no sentir su presencia me deja
con una lagrima en las mañanas, solo quiero ser libre, estar tranquila y
poder alcanzarla, ya no quiero encerrarme en mi cuarto para llenar horas de
llanto, ya no quiero, ya no puedo ni aguanto. Quiero estar en paz, si pudiera explicar
mi estado no estaría escribiendo esto, no estaría manchando el cuaderno.
Esa sensación de inexistencia,
de miedo, de dolor y de odio hacia mi misma, de saber que estoy aquí y a la vez
no poder verme en el espejo me mata, pero tú nunca lo entenderás. Cada palabra que escribo aquí es dolorosa pero
vale la pena, no soy masoquista pero ese pequeño dolor calma el temblor interno que
fluye dentro de mi cuarto a las 3 de la mañana.
El sonido del bajo y
del saxo hacen que en mi cabeza haya un orgasmo, será el primero y el ultimo,
solo quiero bailar como antes, moverme como cuando tenía 5 y mamá acariciaba mi
pelo, estar con esa felicidad que me invadía, pero ya no estaré aquí o al menos
eso planeo.
Pdta.: Si estás leyendo esto es porque fallamos.









